miércoles, 21 de abril de 2010

EMOTIVA PRESENTACIÒN DEL PERIODISTA E HISTORIADOR JORGE HALPERIN EN EL CONCEJO DELIBERANTE


Con motivo de recibir el reconocimiento como Visitante Ilustre de Gral. San Martín, Jorge Halperín repasó la historia de nuestro país y su orgullo de ser sanmartinense, ante un público conformado por Concejales e invitados especiales, entre los que se encontraban docentes y alumnos del colegio “Estados Unidos”

El conductor del programa “Bicentenario”, que se emite por Radio Nacional, fue recibido por el Presidente del Concejo Deliberante, Concejal Juan Callegher, quien le entregó un ejemplar del libro “San Martín, Capital de la industria”, la guía de la próxima Cumbre Iberoamericana de Comunicadores e intercambiaron anécdotas sobre la niñez y adolescencia de Halperín en la localidad de Malaver, lugar en el que vivió hasta los 19 años.
“Pensaba en estos días que habiendo tantos santos en la zona (San Martín, San Andrés), me tocó vivir en Malaver. Hice la primaria en la Escuela 16 en la calle Ayacucho, y en la secundaria justamente no fui un santo, y por eso en tercer año las autoridades de la Escuela Nacional de Comercio de Villa Ballester encontraron que yo era una molestia (tanto reírme en clase, tanto hablar y fastidiar con mis bromas), y debí emigrar al colegio José Hernández”, recordó el periodista.
Luego compartió parte de su intimidad adolescente, mientras hacía sus primeros devaneos amorosos al contar que “a los 14 di mi primer beso en la esquina de Salta y Santa Adelina — me costó acomodar la cara y encontrar la intensidad justa del beso con la chica, que era más alta que yo; además, me ponían nervioso los colectivos 217 y 4 que pasaban por la esquina”, memoró con picardía mientras los presentes seguían atentamente el relato.
En cuanto al marco del Bicentenario que se avecina, Halperín se remontó con sutil ironía a los festejos del primer Centenario patrio: “¡Qué distinto pintaba el horizonte de Argentina cuando se cumplieron los primeros cien años de la Revolución de Mayo! Nuestros bisabuelos no sabían que la burbuja del país inmensamente rico, del granero del mundo, estaba a punto de reventar. Estábamos oficialmente en el mejor de los mundos, aunque gran parte de la población nativa y una parte grande de las masas de inmigrantes llegados entonces vivía en pésimas condiciones. Acababa de ocurrir la huelga de inquilinos de 1907, estallaban las protestas obreras de anarquistas, socialistas y nuevos sindicalistas, y la cosa se iba a poner peor en los años siguientes y especialmente después del estallido de la Primera Guerra Mundial, pero no lo sabíamos”
En cuanto a la actualidad que atraviesa la sociedad, sostuvo que mientras “estamos en un Bicentenario en que ha recrudecido en algunos sectores el antiperonismo, el gorilismo, y los pobres son sospechosos. Las mamás no dicen hoy “No te juntes con el negro de enfrente”, porque el negro ya no vive enfrente. Mucha clase media busca la escuela privada y deja la pública, utiliza medicina prepaga y no hospitales, los nenes no juegan en la plaza y, a lo sumo, ven al negro de enfrente desde el auto. La palabra de moda es ´inseguridad´”, ahora vemos que Argentina “no luce como un país que avanzó en materia de integración, sino que se fragmentó socialmente, que empeoró en materia de integración y solidaridad”
Por otro lado, sentenció con optimismo que “advertimos que la democracia es lo mejor que tenemos a mano, que, sin embargo, no ofrece garantías contra la acción de los poderosos, que la opinión pública es algo muy delicado como para dejarla en manos de los periodistas”
Para cerrar su alocución, se refirió al crecimiento que registró Gral. San Martín en los índices de reactivación industrial, recuperación del empleo y su incidencia en la producción nacional y provincia, que el distrito ha conseguido en los últimos 10 años.
De manera emotiva contó sobre su última visita al municipio, junto a su esposa y una de sus nietas: “Bajé del tren en Malaver, subí a Inés a mis hombros y caminé las dos cuadras que separan la estación de mi vieja casa. ¡Qué impresionante!- Todo, la calle Salta, las veredas, las casas me parecían más chiquitas que lo que decía mi memoria. Es cierto que el tiempo te cambia la perspectiva, pero no descarto que “achicar” la casa y el barrio sea un truco para llevárselas adonde uno vaya, y que siempre estén bien cerquita del corazón”
Al finalizar su exposición, Jorge Halperín recibió de manos del Presidente Callegher y la Concejal Liliana Liberatore, una placa conmemorativa de su visita, el escudo del Honorable Concejo Deliberante y copia de la Resolución aprobada en la última Sesión Ordinaria, en la que se lo declara Visitante Ilustre de Gral. San Martín.

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